Éramos tan perfectos, éramos tan perfectos tu y yo, que apostábamos y jugábamos, a parecer como el resto.Éramos tan valientes, éramos tan valientes tu y yo, que retamos al mismo diablo, a atreverse algún día a separarnos.
Éramos tan perfectos, éramos tan perfectos tu y yo, que apostábamos y jugábamos, a parecer como el resto.
ResponderEliminarÉramos tan valientes, éramos tan valientes tu y yo, que retamos al mismo diablo, a atreverse algún día a separarnos.